Hace ya algún tiempo tuve un pensamiento que me cambió la vida. Le di una importancia descomunal a una cosa que pensé, (obviando ese algo tan extraordinario que es la vida y creyéndome yo algo más de la cuenta) fue de manera inconsciente, involuntaria, sin darme cuenta, no lo sé. Pero hoy, con el tiempo, lo veo claro. Me diseñé el plan perfecto para estar amargada.
Depresión encubierta
Habrá dos tipos de personas que lean este blog: los que estén dispuestos a comprender mejor a algunos de sus seres queridos y los que se vean a sí mismos reflejados en los siguientes hábitos.
La depresión a menudo no se ve, no se identifica o no se diagnostica. Una persona con depresión encubierta es alguien condicionado a luchar con sus demonios internos de una forma que no es claramente visible. Puede estar diagnosticada o no, y puede que las personas más cercanas lo sepan o no. El problema es que el mundo se vuelve más oscuro cuando todos dejamos de ser capaces de entendernos entre nosotros. Tendemos a creer que las dificultades las llevamos clavadas como si fuesen una herida de guerra. No obstante, muchas de esas heridas no se muestran a las personas que no se toman el tiempo de observarlas.
4 pasos para eliminar la dependencia emocional
Eliminar la dependencia emocional es posible, para ello es uno mismo el que debe tomar la decisión de cambiar para tener una mejor calidad de vida. Las personas que sufren de apego excesivo, no disfrutan de las relaciones, se enganchan en exceso y pierden su individualidad satisfactoria.
¿Es posible ser feliz?
¿Cuál es tu objetivo en la vida? Ser feliz. Esta es la respuesta que di yo, hace ya unos cuantos años cuando descubría el mundo del coaching de la mano de CTI. Ya lo decía Aristóteles “La felicidad es el sentido y la finalidad de la vida, el objetivo y fin de la existencia humana”. Pero, ¿se puede ser feliz? ¿De qué depende la felicidad? ¿Qué hago para ser feliz?
Ser pobre o rico, y disfrutar de la vida
Esta historia nos muestra que lo que hace verdaderamente rico a un hombre no es tener posesiones, sino tener la capacidad de apreciar y disfrutar las pequeñas cosas, de amar a los demás y de vivir en consonancia con la naturaleza.
No olvidemos que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.



