Nadie quiere relacionarse con personas que estallan de forma descontrolada
Salvo situaciones de peligro real, la rabia ciega, altera y nos aleja de las soluciones
Los pensamientos ó creencias son aquellas cosas que nos decimos, nuestro diálogo interno. Esto da lugar a afirmaciones con las que describimos situaciones, circunstancias o personas. Aunque no podamos afirmar al 100% que son siempre los pensamientos los que provocan las emociones y no al revés, sí parece claro que lo que nos decimos a nosotros mismo es mucho más importante que la situación en sí misma.
De izquierda a derecha, mapa corporal de emociones: ira, miedo, asco, felicidad, tristeza y sorpresa.
Una pena que duele en el pecho, una calidez que alborota todo el cuerpo o un enfado que tensa los músculos: la forma en que nuestro cuerpo reacciona a las emociones ha sido descrita con bellas metáforas y con trillados lugares comunes.
De nada valía que fueran chicos y chicas felices, inteligentes, alegres y curiosos, no, ell@s necesitaban unos hijos perfectos para no sentirse fracasados como padres.